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Diego Joubert amante del GT-2

Publicado por Edmundo Diaz


Diego Joubert habla del su GT-2

Al inicio de la década de mil noveciento cincuenta, Porsche entró en un proceso que la obligó a renovarse o desaparecer del mapa comercial. Ante este cuadro, la compañía alemana optó por crear una nueva línea de vehículos y entre 1959 y 1961 fueron producidos los primeros modelos sobresaliendo de entre todos el 695 T-7.
Inicialmente planeado como una línea adicional, el 695 se convirtió en la plataforma para la creación del 901, un vehículo más orientado hacia la línea del Sedan que deportiva. Luego de una serie de ajustes en su estructura y diseño hechos por Ferry y Butzi Porsche, el 901 se convirtió en lo que hoy conocemos como el 911.
La compañía francesa Peugeot hizo que Porsche cambiara el nombre de 901, alegando que poseía los derechos de los nombres de vehículos compuestos de tres algorismos y un cero en medio. Ante esta situación Porsche sustituyó el cero del medio y agregó un uno bautizando con el nombre al 911.
Criticada por unos, venerada por otros, Porsche se caracteriza por hacer pocos cambios en sus vehículos a lo largo de los años. Prueba de esto es la semejanza del 911 de 1963 con el modelo actual. Al respecto Harm Lagaay, quien diseñó varios modelos del 911 dijo que “nosotros simplemente no cambiamos por impulso o por moda o sólo por cambiar”.
Diego Joubert, nuestro Al Volante de esta edición en sincronía con los valores de Porsche considera que es un auto bastante exclusivo y potente. Cuenta como anécdota que la primera vez que usó el vehículo casi le ocurre un accidente. “ Cuando puse primera e intenté frenar, el carro no respondió y casi tengo un accidente. Luego me explicaron que el auto tiene frenos de cerámica”. Por esto se recomienda que toda persona que compre un carro de este tipo tome un entrenamiento para manejarlo.
ME ENCANTA:Su exclusividad, ya que es un carro poco común. En primer lugar, porque la cantidad de modelos que salen rondan las 600 unidades y, en segundo lugar, es para amantes verdaderos de la velocidad.
Su potencia. Es el vehículo más rápido que he conducido en mi vida. Tiene unos 530 caballos de fuerza, es turbo cargado y luego de todo esto las prestaciones que tiene.
Su esencia deportiva que son todos los detalles que tiene el carro en su construcción, empezando por la suspensión que es bastante racing con gomas Michelin Sport Pilot, las butacas, el interior en fibra de carbón, entre otras.
El diseño personalizado. Lo mandé a hacer distinto al modelo convencional con aditamentos a mi
gusto. Tiene detalles hechos a mi medida.
La seguridad que se evidencia en su sistema de extinción, sus seis bolsas de aire, y toda la seguridad avanzada que tiene un carro alemán Porsche.